Hipócritas. Mentirosos. Os preguntaréis ¿a quién diablos estoy mintiendo? Pes para empezar a vosotros mismos. Y para contnuar al resto de la gente. Deseando una feliz navidad... Una fiesta religiosa... Vosotros paganos que hace años ya que no pisáis una iglesia os atrevéis a felicitr las navidades... ¿Sabéis acaso de dónde proviene? Natividades. Nacimiento del Señor Jesucristo el Salvador... No tenéis vergüenza. Y no sólo es esto. Felicitáis a gente con la que no habéis hablado en vuestra maldita vida. Y, como por arte de magia, os convertís en personas buenas, amables, cariñosas y alegres. Pero... ¡Ay cuando se termina esta época! Es entonces cuando demostrais vuestra verdadera faceta. Viles, crueles, despiadados y ante todo aburguesados. Esta según "vuestra TRADICIÓN" es una época de solidaridad. Y, ¿acaso os habéis detenido tan sólo un segundo a pensar en la inmensa cantidad de pobres e indigentes que fallecen en estas mismas fechas? No sólo en países que no creen en estas festividades, motivo por el cual no me extrañaría en absoluto que no os importara u os importase, sino también en paises en los que SÍ que creen. En efecto, gente que probablemente sea mas fervientemente creyente que vosotros, pecadores y falsos creyentes. Gente que sin tener apenas para comer a diario hacen un esfuerzo para derrochar en estas fiestas en bienes materiales que ha inventado el Corte Inglés y extendido a todo el mundo. La festividad del consumismo. Ese es el auténtico espírtu actual de la navidad. Comenzando por el ejemplo de que la multinacional Coca-Cola compró a ese gordo, que vayase usted a saber lo que da de comer a sus bestias para que puedan llevar volando por los aires un trineo cargado con juguetes para todos los niños de este mundo, cambiando los colores de su uniforme original de trabajo esclavizando y sometiéndole a la voluntad de la mayor enfermedad de la humanidad: el capitalismo.
Y vosotros, ofendidos lectores, me diréis no el verdadero espíritu de la navidad es el amor, la solidaridad, la felicidad... Y yo orgulloso respondo: ¿Y qué sucede si quiero vivir así todo el año? Pensadlo bien y detenidamente. ¿POR QUE DEBEMOS SER UNOS PERFECTOS CIUDADANOS DURANTE 2 SEMANAS AL AÑO Y EL RESTO UNOS PERFECTOS HIJOS DE PUTA? ¿ACASO ESO NOS HACE MEJORES PERSONAS? ¿ACASO ESO NOS QUITA UN CARGO MORAL Y ÉTICO DE CONCIENCIA? LA RESPUESTA ES NO. Respecto al tema de los regalos creo haber aclarado que los únicos beneficiarios reales de esta fiesta tán sumamente hipócrita son los dueños aburguesados de cadenas de grandes supermercados que ven sus ganancias disparadas viendo como la gente deja los ahorros del año en algo FRÍVOLO Y SUPERFLUO COMPLETAMENTE PRESCINDIBLE para y por continuar una tradición estúpida que no debería ser durante 2 semanas al año, sino que deberíamos ser buenos durante todo el tiempo que pudiéramos serlo. Y no solamente cuando nos interesa.
"El Cerebro no es un Vaso, que puedes LLenar. Si no una Luz, que debes Encender."
domingo, 27 de diciembre de 2009
domingo, 20 de diciembre de 2009
Every breath you take...
Invierno. Restaurante elegante, en una calle céntrica, transitada continuamente por manadas de gente enfundada en abrigos bufandas y gorros bajo tantas capas que podría afirmarse que parecen cebollas. Afuera la nieve cae tras los cristales empañados por la calefacción que mantiene una temperatura tan sumamente agradable dentro del local. Chupiteles de hielo cuelgan de las repisas, frágiles, mortecinos, como el último hilo de vida de un enfermo de cáncer terminal... Y allí estan ellos dos. Sentados solos frente a una mesa de perfecta iluminacion amarillenta que casi le da un toque primaveral al clima. Hablando. Ella juguetea inocentemente con el adorno que está clavado en su postre. Él la mira embelesado y cuando terminan la cena la toma de la mano la acaricia y comienzan a hablar... Hablan de nada, y al mismo tiempo, hablan de todo. Se miran largo rato en silencio. Como si tuviesen telepatía y su conversación fuerse ininteligible para el resto de los mortales. Se miran y acto seguido se echan a reir... Se besan. Veo cómo él en un rápido pero a la vez decidido gesto se torna hacia el camarero y le pide la cuenta, volviendo aún más rápido si cabe la posibilidad a reencontrarse con sus ojos cristalinos de un color azul zafiro. [...]
Ya han pagado... y tras atender una llamada al teléfono móvil, él se ofrece amablemente a acompañarla a su casa. Se levanta y la ayuda aponerse su abrigo, coje su chaqueta y deja una pequeña propina en el restaurante. Les observo detenidamente mientras la nieve comienza a depositarse sobre los cabellos de ella... sobre los de él. Admiro su gesto de caballerosidad cuando toma y abre su paraguas para evitar que mas copos se alojen en su larga melena rubia dejando manchas blancas que a canas se asemejan... Les miro, veo como se besan fugazmente y empiezan a caminar... Y algo en mi interior recorre todo mi ser. Y es entonces cuando me veo a mí... sentado en el rincón más oscuro de este local. Degustando cena para uno con una botella de vino de la casa... Es entonces cuando veo que estoy solo. Que yo no tengo a nadie con quien compartir momentos como ésos... con quien disfrutar de las mas pequeñas cosas, con quien disfrutar con cada una de sus sonrisas y perderme en el agujero negro de sus pupilas. Alquien que me haga setir que mi cuerpo se funde lentamente con la materia que lo circunda y poco a poco mi mente solo se entra en una cosa... Ella. Alguien que me haga vivir. Alquien que me haga sentir vivo. Alguien como tú...
Ya han pagado... y tras atender una llamada al teléfono móvil, él se ofrece amablemente a acompañarla a su casa. Se levanta y la ayuda aponerse su abrigo, coje su chaqueta y deja una pequeña propina en el restaurante. Les observo detenidamente mientras la nieve comienza a depositarse sobre los cabellos de ella... sobre los de él. Admiro su gesto de caballerosidad cuando toma y abre su paraguas para evitar que mas copos se alojen en su larga melena rubia dejando manchas blancas que a canas se asemejan... Les miro, veo como se besan fugazmente y empiezan a caminar... Y algo en mi interior recorre todo mi ser. Y es entonces cuando me veo a mí... sentado en el rincón más oscuro de este local. Degustando cena para uno con una botella de vino de la casa... Es entonces cuando veo que estoy solo. Que yo no tengo a nadie con quien compartir momentos como ésos... con quien disfrutar de las mas pequeñas cosas, con quien disfrutar con cada una de sus sonrisas y perderme en el agujero negro de sus pupilas. Alquien que me haga setir que mi cuerpo se funde lentamente con la materia que lo circunda y poco a poco mi mente solo se entra en una cosa... Ella. Alguien que me haga vivir. Alquien que me haga sentir vivo. Alguien como tú...
lunes, 30 de noviembre de 2009
En esta noche tán fría...
Qué interesante... Es curioso pensar que hace ya unos meses, cuand ni siquiera hablábamos ya me había propuesto tener algo contigo. Cómo aquel dia a las 3 de la mañana por fin nos presentaron y entonces empezamos a hablar... Aún así... parecia que todo aqullo no iba a ninguna parte y sin embargo ayer... Ayer fue especial... Tras haber tenido un ligero rocecillo por el tema decidiste lanzarme tu laindirecta clave. Y quedamos. las últimas gotas de una chaparrón que llevaba cayendo toda la tarde mojaban mi cara mientras me dirigía a tu encuentro. ero aun así sabía de antemano que iba a amainar del todo. Me sente a esperar... Nunca me gustó llegar tarde a ningún sitio... Y a lo lejos apareciste tú. La verdad eres inconfundible con ese pelo que centelleaba a la luz de las farolas produciendo hermosos reflejos que acompasaban el vaivén de tus caderas caminando hacia mí. Con las manos en los bolsillos nos encaminamos hacia el parque. Y allí sentados en un banco tras ofrecerme un cigarrilo y fumar los dos para entrar en calor pasó. Pocas chicas he conocido que besen igual que tú. Esa forma que tienes de morderme los labios... La forma en que tu aliento recorre mi cuello y tus brazos rodean mi espalda mientras yo, como poseído por n fuego fatuo busco ansiosamente tu boca con la mia esperando en lazarnos nuevamente en un sólo cuerpo que combate el frío invernal tan buenamente como puede. Y es, ciertamente, realmente excitante cómo se te acelera el pulso cuando te muerdo, cómo se me acelera la respiración cuando besas me muerdes y exalas tu aliento en mi oreja... Y allí mismo, con algún que otro valiente que tiene las agallas de salir a correr a esas horas y con ese frío y esquivando las ágiles miradas de los paseantes de perros y sus mascotas ,que casi de obligados bajan a sus mascotas en un acto de sacrificio, que no denota otra cosa que amor por sus animales, nuestras manos comenzaron a explorar en un intento al principio quizá de evitar kedar al descubierto aire frio de Diciembre y al final dispuestas a todo por entregarse al lujo del vicio y el placer. Así terminamos como tontos. Tras casi dos horas sentados en el mismo banco nos despedimos con otro nuevo beso apasionado y cada uno se fue derecho a casa suplicando llegar de una vez para evitar exponer la piel a tan arduas condiciones que de repente se ven incrementadas enormemente al sentir la ausencia del otro...
jueves, 26 de noviembre de 2009
Ha pasado tanto tiempo...
¿Puede ser...? En serio, ¿es posible que sea...Ella? Hacía tantísimo tiempo que no la veía... que se me había olvidado por completo... En verdad es guapísima... No me había fijado antes tan detenidamente. La verdad es que hace tanto tiempo ya desde aquella tarde en que nuestras bocas se encontraron en aquel rincón... Ella iba preciosa pero ahora... es realmente increíble... Su pelo liso le cae a ambos lados de la frente despejada y pulcra limpia de toda impureza. Ahora lleva mechas. La verdad es que le sientan genial. Aunque su color natural tampoco estaba nada mal... Está sin embargo más delgada, a la par que mas estilizada. Tiene unas curvas capaces de hacer descarrilar un tren... Y esos labios... suaves, finos, delicados como si cualquier cosa pudiera dañarlos incluso el más leve contacto pudiera conseguir que se quebrasen en mil pedazos en un estallido colosal... Tiene piercings también. Realmente es que le dan, como diría Adrien Brody, un puntito diferente y sexy. Te encanta cuando sonríe y todas sus facciones se impregnan de una alegría que, de una manera casi instantánea, te contagia de júbilo y euforia. Deja asímismo asomar unos dientes blancos, perfectamente alineados y de proporciones ideales que brillan como perlas de nácar en el interior de una ostra perfectamente cerrada dejando ver el contenido solamente a unos pocos afortunados. En verdad os digo que es preciosa... Quién sabe cuándo volveremos a vernos..
lunes, 16 de noviembre de 2009
Imagina.
Imagínate. La noche, unas copas, la luna, tú y el rock & roll. Imagínate una mesa circular, dos sillas y un mantel. Imagínate unas velas, cena para dos, una botelita de vino y un buen champán francés sumerjido en hielos como mi cabeza en la nada. Imagina que suena chirs de burgh, que la lluvia golpea los cristalescomo si quisiera entrar en el salón para arrebatarte de mí, como si quisiera que esto le pasase a ella. Imagina que estamos en la terraza, que ya hemos cenado y que ya no llueve. Imagina que la luna ilumina tu sonrisa de dientes perfectos, blancos, ordenados cuidadosa y casi milimétricamente. Imagina que estamos abrazados, que entramos a la casa y nos ponemos una peli. Imagina que estamos en el sofá, que nos tapamos con una manta y que vemos la peli como dos perfectos idiotas con la mente completamente en blanco. Imagina que nos absorve en su trance astral y no salimos de él hasta los créditos del final. Imagina que nos besamos. Imagina que nuestras bocas exploran nuestros cuerpos ávidos de alcanzar el éxtasis. Imagina que mis manos recoren tu figura y tímidamente me dices "hagámoslo" en un arrebato de valentía. Imagina que hasta que no caemos rendidos no cesamos en nuestro propósito...
Imagina que es por la mañana, que el sol entra por la ventana e ilumina tu melena alborotada en la que mis manos se enredan fundiéndose en un abrazo que ha durado toda la noche. Imagina que te despiertas y suavemente con esa voz que tienes tan agradable, capaz de amansar a las fieras más salvajes, me deseas los buenos días. Imagina que sonrío y unas lágrimas de felicidad inundan mis pupilas. Imagina que esto es real. Imagina... que estos pensamientos... no fuesen imaginaciones mías...
Imagina que es por la mañana, que el sol entra por la ventana e ilumina tu melena alborotada en la que mis manos se enredan fundiéndose en un abrazo que ha durado toda la noche. Imagina que te despiertas y suavemente con esa voz que tienes tan agradable, capaz de amansar a las fieras más salvajes, me deseas los buenos días. Imagina que sonrío y unas lágrimas de felicidad inundan mis pupilas. Imagina que esto es real. Imagina... que estos pensamientos... no fuesen imaginaciones mías...
lunes, 9 de noviembre de 2009
Primer relato corto
Miercoles. Noviembre. Hoy amaneció un día oscuro, las nubes tapaban no sólo el sol sino que negaban cualquier oportunidad de atisbar el más mínimo píxel de azul en esa imagen del cielo que al abrir la ventana capturé como si de una cámara fotográfica se tratara. Aparte de eso la jornada ha transcurrido sin mucha novedad. Hoy en clase no fue uno de los días más productiivos pero bueno, con tal de poderla ver a ella me conformaría con cualquier cosa. Hoy he observado cómo atendía al profesor. Realmente rezuma belleza por cada uno de los poros de su cuerpo. Esa manera que tienen sus ojos de iluminarse cuando algo le interesa realmente que casi parece que dos estrellas se quedaran súbitamente atrapadas en ellos al pasa cerca de esos dos poderosos agujeros negros que tiene como pupilas sumidas en medio de dos galaxias de color castaño. La miro y la veo delicada, perfecta, como esas gotas de agua que se estrellan como kamikaces contra el cristal de mi ventana o que se precipitan desde la persiana al alfeízar como suicidas desesperados por hallar algo mejor... Tiene unos labios preciosos, son finos y suaves como una fresa recién mordida en una calurosa tarde estival. Su pelo, oscuro como menas de carbones extraídos de lo mas profundo de las montañas se deja caer a ambos lados de su frente como los goteos de un tag recien hecho, dejando ver una frente pálida, despejada de toda impureza, que, sin razón aparente, besarías siempre que pudieras. Sólamente hay algo en ella que no me gusta. Y es curioso porque los defectos nunca vienen solos... Salvo este caso. Lo único que realmente odio en ella es su completa inaccesibilidad. A fin de cuentas, ¿cómo demonios una chica como ella iba a fijarse en un mindundi como yo? Nunca supe destacar. Supongo que será por eso por lo que acabó por liarse con él... La verdad es que me he mirado muchas veces al espejo y me he preguntado ¿qué demonios tiene él que no tenga yo? Maldita sea... Por qué sera todo tan complicado...
Viernes. Noviembre. Han dicho en el tiempo que mañana va a hacer sol. Un sol radiante, cegador incluso. Como cuando llevas toda una tarde viendo películas en un estado de completa resaca, casi ebriedad aún y alguien decide, estúpidamente encender la maldita luz. Ayer no pasó nada interesante, la verdad es que lo de siempre. Salí a dar una vuelta en bici. Me caí un par de veces, pero la realidad es que no ha sido nada grave. Además alejarme de todas las preocupaciones habituales y sentir en la cara el aire fresco, el fragor de la lluvia y el barro salpicando mi tez es una sensacion de salud y libertad que no la consigo igualar por ningún otro método humanamente accesible. Hoy hemos quedado todos los de clase para irnos de botellón el sábado. Lo he estado pensando mucho y he decidido decirle algo de una vez por todas. La verdad no sé pretenden prohibir los botellones... al precio que están las copas por ahí es lo mejor para el bolsillo la verdad. Y lo que es más, te lo pasas mucho mejor y conoces mejor ala gente. Pero habrá que ver que tal se presenta el fin de semana antes de decidir nada por completo... Sólo espero que lo que me dijeron hoy sea verdad y que ella, en efecto, no tenga con él nada serio.
Domingo. Noviembre. Ayer la cagué del todo. Si está visto que me persigue la mala suerte. Todo pasó tan de repente... Estábamos allí todos ya habíamos comprado la bebida incluso y empezamos a beber a bromear y eso... Entonces me dí cuenta de que asíi no la iba a decir nada seguro. Con lo cual decidí beber más. Para deshinibirme hasta el punto que mi cordura se perdiera lo suficiente como para hablar con ella de manera sincera y sin miedo pero no tanto como para quedarme completamente envenenado a base de empinar el codo con el dichoso vodka. Por supuesto, y como es de esperar, gracias al cabrón de murphy, todo salió mal. Me pasé bebiendo ¡cómo no! Hay tres horas en las que no recuerdo nada de nada pero cuando recupero la conciencia me doy cuenta de que estoy tumbado en la hierba con la cabeza mojada, despeinado y apoyado en sus piernas. Ella está con las rodillas hincadas en tierra, sujetándome la cabeza y acariciandome la frente. En ese momento lo único que supe articular fue, para variar, una exclamación de frustración y asco. Mis colegas dijeron que me cagué en la santísima puta que me había parido. Pero ella lejos de enojarse o asustarse se echo a reír. Cuando la pregunté por qué lo hizo la respuesta me dejó, si cabe la posibilidad, todavía mas páido y embobado de lo que ya estaba. "Jaime me dijo por qué te ha pasado esto. Estás bobo... Mira que no venir directamente a hablarme..." "Tenía miedo" respondí temeroso de mi mismo y de su posible reacción. "No tienes por qué tenerlo." Y acto seguido se inclinó, puso una mano sobre mi cara y me besó. Yo la cogí su mano y mientras me ayudaba a incorporarme apareció él. "¿Por qué os liasteis el sabado pasado?" Su respuesta me dejo boquiabierto. "No lo sé, la verdad. Supongo que estaba un poco borracha y supo como tocarme la vena sensible pero ya sabía de qué pie cogeaba. mira como le está tirando los tejos a Leti. En efecto, el muy baboso ya estaba intentado llevarse al huerto a la ex de Jairo. "Anda llama y dí que e quedas a dormir en mi casa que estoy sola." Cuando llegamos a su casa, fuimos al salón nos tiramos en el sofa y nos fundimos, nos fundimos como se funden dos gotas de rocio por la mañana al helarse. Nos fundimos como el hielo en un vaso de bourbon. Desperte en su piso, cogí la ropa me vestí y la llevé, aún dormida a su habitación. La tendi en la cama y la contemplé un instante antes de taparla con su bata. Estaba todavía mas hermosa. El pelo alborotado llegaba hasta el pecho, justo por encima de sus senos perfectos como en mi vida los ví. O así me lo parecia a mí. La suave curva que describia su cintura y cadera tenía un cierto aire mezcla de inseguridad y por otra parte una confianza que incitaba al vicio. Contemplé más ensimismado aún el piercing que llevaba en el ombligo desde los 17... La quedaba genial. La arropé y la dejé una nota diciendo que me llamase esa tarde si le apetecía.
[...]
Lunes. Octubre. Hoy ace sol. Un sol como auqel día que nos conocimos. Y aquí estamos los dos. Como dos tontos mirando el mar desde los acantilados tumbados en una toalla alejados de cualquier ruido que no sea el cantar de las gaviotas. Mañana hace un año desde aquella vez que me sujetaba la cabeza para vomitar según me dijo. y es realmente, el mejor año de toda mi vida. Ir con ella a las clases, pasear por el campus, todo es diferente. Disfruto con cada momento que paso con ella. Incluso cuando nos miramos sin decir nada durante largo tiempo. Al fin y al cabo, si algo nos sobra es eso, ¿no? Cuando estoy con ella toda sensación de malestar desaparece. Es como si súbitamente empezase a volar. Me siento ligero, feliz, sin ningún tipo de rencor hacia nada ni nadie. Ella es como una droga a la que soy, particularmente, adicto. Cuando ella no esta... Me siento como cuando buceas tanto que llegas a marearte, como con la peor de las resacas, como si me faltase algo en el pecho. La verdad hoy por hoy miro al pasado y me doy cuenta de que nada es imposible, como pensaba en un principio. Me doy cuenta de que todo se puede, con confianza y perseverancia, y de que, aunque mi mayor error fue beber para coger confianza en mí mismo, fue tambien mi mayor bendición porque, de lo contrario, nunca le habria dicho todo lo que la quería decir aunque no lo recuerde...
Viernes. Noviembre. Han dicho en el tiempo que mañana va a hacer sol. Un sol radiante, cegador incluso. Como cuando llevas toda una tarde viendo películas en un estado de completa resaca, casi ebriedad aún y alguien decide, estúpidamente encender la maldita luz. Ayer no pasó nada interesante, la verdad es que lo de siempre. Salí a dar una vuelta en bici. Me caí un par de veces, pero la realidad es que no ha sido nada grave. Además alejarme de todas las preocupaciones habituales y sentir en la cara el aire fresco, el fragor de la lluvia y el barro salpicando mi tez es una sensacion de salud y libertad que no la consigo igualar por ningún otro método humanamente accesible. Hoy hemos quedado todos los de clase para irnos de botellón el sábado. Lo he estado pensando mucho y he decidido decirle algo de una vez por todas. La verdad no sé pretenden prohibir los botellones... al precio que están las copas por ahí es lo mejor para el bolsillo la verdad. Y lo que es más, te lo pasas mucho mejor y conoces mejor ala gente. Pero habrá que ver que tal se presenta el fin de semana antes de decidir nada por completo... Sólo espero que lo que me dijeron hoy sea verdad y que ella, en efecto, no tenga con él nada serio.
Domingo. Noviembre. Ayer la cagué del todo. Si está visto que me persigue la mala suerte. Todo pasó tan de repente... Estábamos allí todos ya habíamos comprado la bebida incluso y empezamos a beber a bromear y eso... Entonces me dí cuenta de que asíi no la iba a decir nada seguro. Con lo cual decidí beber más. Para deshinibirme hasta el punto que mi cordura se perdiera lo suficiente como para hablar con ella de manera sincera y sin miedo pero no tanto como para quedarme completamente envenenado a base de empinar el codo con el dichoso vodka. Por supuesto, y como es de esperar, gracias al cabrón de murphy, todo salió mal. Me pasé bebiendo ¡cómo no! Hay tres horas en las que no recuerdo nada de nada pero cuando recupero la conciencia me doy cuenta de que estoy tumbado en la hierba con la cabeza mojada, despeinado y apoyado en sus piernas. Ella está con las rodillas hincadas en tierra, sujetándome la cabeza y acariciandome la frente. En ese momento lo único que supe articular fue, para variar, una exclamación de frustración y asco. Mis colegas dijeron que me cagué en la santísima puta que me había parido. Pero ella lejos de enojarse o asustarse se echo a reír. Cuando la pregunté por qué lo hizo la respuesta me dejó, si cabe la posibilidad, todavía mas páido y embobado de lo que ya estaba. "Jaime me dijo por qué te ha pasado esto. Estás bobo... Mira que no venir directamente a hablarme..." "Tenía miedo" respondí temeroso de mi mismo y de su posible reacción. "No tienes por qué tenerlo." Y acto seguido se inclinó, puso una mano sobre mi cara y me besó. Yo la cogí su mano y mientras me ayudaba a incorporarme apareció él. "¿Por qué os liasteis el sabado pasado?" Su respuesta me dejo boquiabierto. "No lo sé, la verdad. Supongo que estaba un poco borracha y supo como tocarme la vena sensible pero ya sabía de qué pie cogeaba. mira como le está tirando los tejos a Leti. En efecto, el muy baboso ya estaba intentado llevarse al huerto a la ex de Jairo. "Anda llama y dí que e quedas a dormir en mi casa que estoy sola." Cuando llegamos a su casa, fuimos al salón nos tiramos en el sofa y nos fundimos, nos fundimos como se funden dos gotas de rocio por la mañana al helarse. Nos fundimos como el hielo en un vaso de bourbon. Desperte en su piso, cogí la ropa me vestí y la llevé, aún dormida a su habitación. La tendi en la cama y la contemplé un instante antes de taparla con su bata. Estaba todavía mas hermosa. El pelo alborotado llegaba hasta el pecho, justo por encima de sus senos perfectos como en mi vida los ví. O así me lo parecia a mí. La suave curva que describia su cintura y cadera tenía un cierto aire mezcla de inseguridad y por otra parte una confianza que incitaba al vicio. Contemplé más ensimismado aún el piercing que llevaba en el ombligo desde los 17... La quedaba genial. La arropé y la dejé una nota diciendo que me llamase esa tarde si le apetecía.
[...]
Lunes. Octubre. Hoy ace sol. Un sol como auqel día que nos conocimos. Y aquí estamos los dos. Como dos tontos mirando el mar desde los acantilados tumbados en una toalla alejados de cualquier ruido que no sea el cantar de las gaviotas. Mañana hace un año desde aquella vez que me sujetaba la cabeza para vomitar según me dijo. y es realmente, el mejor año de toda mi vida. Ir con ella a las clases, pasear por el campus, todo es diferente. Disfruto con cada momento que paso con ella. Incluso cuando nos miramos sin decir nada durante largo tiempo. Al fin y al cabo, si algo nos sobra es eso, ¿no? Cuando estoy con ella toda sensación de malestar desaparece. Es como si súbitamente empezase a volar. Me siento ligero, feliz, sin ningún tipo de rencor hacia nada ni nadie. Ella es como una droga a la que soy, particularmente, adicto. Cuando ella no esta... Me siento como cuando buceas tanto que llegas a marearte, como con la peor de las resacas, como si me faltase algo en el pecho. La verdad hoy por hoy miro al pasado y me doy cuenta de que nada es imposible, como pensaba en un principio. Me doy cuenta de que todo se puede, con confianza y perseverancia, y de que, aunque mi mayor error fue beber para coger confianza en mí mismo, fue tambien mi mayor bendición porque, de lo contrario, nunca le habria dicho todo lo que la quería decir aunque no lo recuerde...
domingo, 8 de noviembre de 2009
Noche loca, prisa poca.
Abir los ojos. Mirar el reloj. 5 horas de sueño no reparan mucho, la verdad. pero, de todas formas, ayudan bastante que, al fin y al cabo, es lo que se pretende ¿no? Nada mas haces esto todo da comienzo. sientes dolor muscular en los brazos yl cuello la espalda las piernas... No hay una sola parte en tu cuerpo que no te duela. Sales de la cama te vistes abres la ventana de par en par porque tu habitación apesta a alcohol. Vas al baño te miras al espejo y ves un complleto desconocido. Tiene las facciones cansadas, Muy mal aspecto despeinado, pálido, y con los ojos muy dilatados y enrojecidos. Te lavas el pelo, que buena falta te hacia y bebes. Bebes como nunca en tu vida bebiste antes. Y empiezas a hacer memoria. Tienes esa sensación interna que te dice que aunque te envenenaste a más no poder te lo pasaste como nunca. Aunque tienes ciertas heridas fruto del estado deplorable en el que te viste sumido. Contemplas tus zapatillas... Y muy despacio las tomas en tus manos y las lavas con sumo cuidado. Esta´n llenas de mierda. Aproximadamente como tu hígado. Lo que en un principio habia sido blanco puro y limpio ahora esta lleno de mierda, roto y, desgraciadamente, asqueroso. Pero no es eso lo que más te preocupa. Es el hecho de preguntarte si le aguaste la fiesta a mas de uno. Aunque, por una vez, parece que esto no ha sido asi. Haces de nuevo recuento, y compruebas que, afortunadamente no perdiste nada. Cabizbajo y con pocos ánimos, te diriges dubitativo al ordenador. Y posteriormente te vas al baño a darte una ducha para intentar despertar y, si la suerte te acompaña, espantar la horrible resaca que hace que te duela hasta la salud, que hace que sientas los brazos más pesados de lo normal. Como si hubieas intentado alcanzar la luna durante horar y horas en un vago intento de autorrealización. Pero todo esto llega a su clímax cuando decides encender la televisión, lo cual, en tu persona, es un hecho puntual que claramente indica que no estás en pleno uso de tu razón y conciencia y, finalmente, decides caerte muerto encima del sofá hasta la hora de cenar, cerrando los ojos, y esperando fervientemente que te duermas pronto otra vez para pasar el resto del malestar que sientes incluso en los pulmones y que te da una sensación de haber tragado todo lo que sale de una chimenea de una central térmica por diversión y por vicio.
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